Pintura

Cómo: usar una pistola de pintura


¿Estás cansado de usar un pincel y jugar con una bandeja cada vez que pintas? Considere invertir en una pistola de pintura. Algunos de los modelos más nuevos son de gran valor y pueden ahorrarle tiempo en su próximo trabajo de pintura. Pero se necesita un poco de práctica para aprender a usar estas herramientas correctamente.

Una pistola pulverizadora funciona muy bien para recubrir superficies irregulares como marcos de puertas y contraventanas, pero debido a que la limpieza adecuada requiere una cantidad considerable de tiempo y esfuerzo, puede considerar usar un pulverizador de pintura exclusivamente para trabajos más grandes.

A continuación hay algunos consejos para ayudarlo a usar una pistola de pintura con éxito:

Aire o sin aire
Estamos hablando de aire rociadores aquí. Sin aire los pulverizadores requieren aún más capacitación para su uso y, por lo general, no son apropiados para proyectos en el hogar.

Que estas pintando
Tenga en cuenta qué tipo de superficie está pintando y qué tipo de pintura está utilizando. No todas las pistolas de pintura son iguales, y todas tienen configuraciones diferentes. Verifique el grosor de la pintura y el volumen del aerosol. También puede ajustar el ángulo de un spray más ancho a un patrón más estrecho.

La técnica lo es todo
Primero, pruebe su técnica y el rociador mismo haciendo correr agua a través de él. Desea una aplicación uniforme que se logre mejor manteniendo el pulverizador nivelado mientras mueve su cuerpo, no solo su brazo, a lo largo de la trayectoria del aerosol. Si solo mueve el brazo, la distribución de la pintura no será uniforme.

Tomar con calma
Tendrá la tentación de terminar un trabajo rápidamente, pero si comienza a apresurarse, aparecerá en su trabajo. Y desperdiciarás pintura. La pintura se dispensa de un rociador a una velocidad mayor a la esperada, así que tómalo con calma

Para más información sobre pintura, considere:

Resistente a la intemperie con pintura
Elegir un rociador de pintura
Pintar la casa: ¿Deberías contratar a un profesional?