Sótano y Garaje

Cómo: limpiar un cabezal de ducha


¿Su cabezal de ducha no funciona tan bien como antes? Si es así, es muy probable que sea hora de limpiar la alcachofa de la ducha, eliminando la acumulación escamosa dentro del accesorio para restaurar la fuerza de su flujo. Es fácil de hacer, y estará contento de haber gastado la pequeña cantidad de tiempo requerida para completar la tarea.

PASO 1
Primero, preste atención a las boquillas de goma flexibles a través de las cuales la mayoría de los nuevos cabezales de ducha envían agua a la cabina. Con el tiempo, esas boquillas se obstruyen con depósitos minerales que comprometen el dispositivo y empeoran su rendimiento. Frote las boquillas con un cepillo de dientes para desalojar los depósitos que pueda alcanzar, pero tenga cuidado de no frotar el caucho blando con demasiada fuerza. Además, evite el uso de agentes de limpieza químicos fuertes, ya que también pueden dañar las boquillas.

PASO 2
Separe el cabezal de la ducha y, después de consultar las instrucciones del fabricante para obtener información específica del modelo que posee, extraiga la pantalla del filtro. (Esto generalmente se puede encontrar cerca del punto donde el cabezal de la ducha se une a la tubería de suministro de agua). Coloque el filtro debajo del grifo mientras lo frota suavemente con un cepillo de dientes. Una vez que esté limpio, vuelva a montar y vuelva a instalar el cabezal de la ducha y pruébelo.

Puede notar una gran diferencia, o puede que no. La eliminación de la acumulación de minerales ciertamente debería mejorar el flujo a través del accesorio, pero si siempre ha tenido un problema con la presión del agua en su hogar, no debe esperar que la limpieza del cabezal de la ducha supere mágicamente la presión débil.

El método del vinagre
El paso 1 (fregar las boquillas de la regadera con un cepillo de dientes) puede no eliminar todos los depósitos minerales. Está bien: puede limpiar el resto con vinagre doméstico, cuya acidez leve en realidad disuelve los depósitos. Para hacer esto, llene una bolsa de plástico con vinagre, luego coloque la bolsa sobre el cabezal de la ducha para que las boquillas estén completamente sumergidas. Asegure la bolsa con una abrazadera o clip de carpeta, dejándola en su lugar durante varias horas o durante la noche. Recuerda correr la ducha por un minuto antes de saltar a bañarte, no quieres terminar oliendo a aderezo para ensalada, ¿verdad?